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Campeonatos Mundiales de Squash de Veteranos. Toronto. 1985. pincha la foto para agrandarla volver Un pais Nuevo. A los 28 años de edad me despedi de mis aspirations deportivas. Era Diciembre de 1959 cuando junto con mi esposa Maria Rosa, emigré a un nuevo país anglosajón, a probar fortuna. Me llevó varios años dominar el idioma, graduarme en la Universidad y asentarme, con una buena colocación en Townsville, una ciudad del Norte de Qeensland. Era ya 1967. Squash. Fue el médico de cabecera, Joe Leong, quien me introdujo al Nuevo deporte de squash. El razonó que si era vasco habría jugado a la pelota y squash ere tan solo una nueva modalidad de la pelota. Me convenció, me llevó a un frontón de squash, y jugué contra él mi primer partido. Tenía entonces 36 años. Desde entonces quede entusiasmado, por las dos décadas siguientes, con este nuevo deporte. Competición. Para los 41 años había conquistado los campeonatos más importantes de Queensland, fuera de Brisbane, la capital, e incluso con mi equipo ganamos un campeonato Absoluto por equipos de Queensland. Ahora mi interés se centró en ganar el campeonato de veteranos de Queensland y de Australia. Conseguí ambos títulos, y el de "Stellar Veteran Championship" en Sydney ademas del titulo de Veteranos de Nueva Zelanda. Y gané la representación de australiana para los Partidos Test contra Nueva Zelanda. Por entonces anunciaron ”Los Juegos Masters Mundiales Inaugurales” que incluía squash y que se celebrarían en Toronto (Canadá) en Agosto de 1985. Así es que decidí participar en ellos. Me entrené duro como para los campeonatos de de Australia. Además de entrenarme en squash, desarrollé mi capacidad aeróbica con el ciclismo. Subía montañas (Castle Hill, Mount Stuart y Harvey Ranges) y para fondo iba a Woodstock-Giru y a Dalbeg ((120 y 180 Km. respectivamente) Convencí a María Rosa, prometiéndola continuar de Toronto A España, donde pasábamos todos los años el verano, visitando a la familia. Campeonato del Mundo. Gane fácil los octavos de final. En los cuartos de final jugaba contra un Khan., un especialista del squash con pelota dura, una modalidad americana (ganó dos medallas de oro, individual y por parejas) Gané con holgura el primer juego. Yo era mucho mas fuerte que el. El era un artista con la pelota. Si dejaba una floja, la colocaba y punto. Pero ademas era muy cuco. Se dio cuenta de que el arbitro era un Nnvato y cada vez que yo hacia un punto, salía de la cancha a discutir con el y cuando volvía se había adjudicado el punto. Gano los dos siguientes juegos. Yo estaba desesperado pues veía que se me ocurría el partido de mis manos. Entre Khan y el árbitro me estaban robando el partido. Primer arbitraje. En una de estas se organizo un guirigay en la galería. María Rosa que se daba cuenta de lo que ocurría se quejó al árbitro. Entonces los jugadores alemanes que la acompañaban también se quejaron de que no sabía arbitrar. Un de ellos, Otto, le preguntó si estaba calificado para arbitrar y el que nol, añadiendo: cuando acabé mi partido me dijeron que tenía que arbitrar el siguiente y que iba a hacer? Este es el primer partido que arbitro en mi vida y dirigiéndose a María Rosa le pregunta, quiere Vd. tomar cargo? Menudo susto se llevó Maria Rosa! Fue a partir de esta discusión que Otto lo sustituyó y yo empecé a respirar aire fresco. Aun asi, tuve que salvar 3 pelotas de “match”. Gané este juego, empatando así, a 2 y el quinto fue coser y cantar. Después de este episodio quedé en deuda con mi querida esposa. [Tenia curiosidad de saber si este Khan estaba relacionado con Jahangher, Janshier y Hashim Khan. Así es que cuando acabamos el partido le pregunté. Me contestó que no, pero que todos los habitantes de la región del Peshawar usaban ese apellido] Lesionado. Pero me costó caro el esfuerzo físico que tuve que hacer para superar el partido. Me lesioné el glúteo izquierdo y en cuanto me enfrié no podía ni moverme. Sin ducha ni cambiarme, cogimos un taxi y fuimos a la clínica que nos tenían reservadas para atender a los lesionados. Pero llegamos tarde. Así es que fuimos al Hotel (Valhala Inn) y María Rosa comenzó el tratamiento de “frío y calor”. Se paso la noche practicando el tratamiento. A la mañana siguiente teniía que jugar contra Brian MacKay, jugador profesional (coach) con quien me había enfrentado una vez, en Townsville, hacia varios años y perdí por 3-1. Cuando llegamos a las pistas fui enseguida a un fisioterapista que cuando me vio me aconsejó que no jugara y avisaría en la mesa mi baja. Le dije que ni hablar, si me ganaban seria en la cancha. Le dije que había trabajado mucho para estos campeonatos y le pedí que me arreglara lo mejor que podía. Ya habían anunciado por el alta voz nuestro partido pero aun así, me llevo unos diez minutos más el masaje. Pedí a María Rosa que no hablara a nadie de mi problema y así fui a la cancha donde Brian me esperaba, Después de un corto peloteo empezamos el partido. El, como buen jugador colocaba la pelota en los rincones traseros y esto me iba bien. Pero al agacharme para devolver la pelota sentía un dolor escruciante. Sin darme cuenta empecé a jugar como de costumbre y me olvidé del dolor – Yo creo en la teoría de las endorfinas, puesto que en esta ocasión y en otras me olvide del dolor – Ganeé por 3-0. Que alivio! Al día siguiente jugué con el campeón americano. Decidí esforzarme solo lo necesario para ganar el partido pero me iba mal. Yo siempre he jugado a todo tope. Perdí el primer juego y tuve que exponer mi lesión al cambiar de táctica. Gané los siguientes tres juegos y el partido. Ahora tan solo me quedaba la final. Cataratas del Niagara. Al día siguiente tuvimos descanso y aprovechamos para ir a las Cataratas del Niagara. Coincidimos en el autobús con el otro finalista, Ian Hockins, de Tasmania con el que ya me había enfrentado en Melbourne, con ocasión del campeonato de Australia, donde gane por 3-1. Recuerdo que Ian me amenazó: esta es la última vez que me ganas. Prepárate para el siguiente encuentro. Me acuerdo que a la primera ocasión que tuvo Maria Rosa, ofreció una cerveza a Ian. El dijo que la bebería si “Agustin” se une. Yo que había estado abstemio por 12 meses, en preparación para este campeonato, no iba a beber antes de la final. La final. Antes del partido el masajista me dio un buen masaje y vine a la cancha bien preparado. Así es que después de un breve peloteo, comenzamos el partido. Yo como siempre empecé a toda mecha. Ganaba los puntos pero no fácilmente. Por el contrario me costaban mucho esfuerzo. Yo me fiaba de que mi preparación física fuera suficiente par aguantar este trote. Aunque concedí muy pocos puntos, gané con dificultad los dos primeros juegos. En el tercero me coloqué en 7-0 a mi favor pero no podía acabar el partido. Ian con una paciencia impresionante me estaba alcanzando. Empezó a ganar puntos y me empato a 7 puntos. En esta situación tuve que hacer un buen esfuerzo mental, intenté concentrarme y me amparaba en mi preparación. Después de tanto esfuerzo y de llegar a la final no era tiempo para pinchar. Por fin gané el punto 8, cambiamos de mano varias veces pero gané también el noveno y el campeonato en tres juegos! [Me venia a la mente lo que me pasó en Brisbane en los campeonatos del estado, cuando jugué contre un jugador profesional. Estos no tienen prisa en ganar. Tienen un juego muy regular devolviendo todas las pelotas. Aplican presión y esperan a que hagas falta. El partido se alarga con los puntos a su favor y por fin te agotan y sucumbes. Mi contrincante me ganaba por dos juegos a cero y me tenía acorralado por 7-0. en el tercero; yo tenia que ganar el primer punto y por fin lo conseguí y luego el segundo y luego el juego y luego el partido. Impresionante!!! Esta experiencia,pero y al revés, no quería que se repitiera , en esta ocasión. Sabía que tenía que ganar en 3 juegos y así lo hice] He disfrutado mucho ganando campeonatos de squash y me he preguntado cual fue el que mas aprecié. Fue el ganar por primera vez el Campeonato de Australia, en Erina. Si, me proporcionó mas placer que ganando el campeonato del mundo.
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