Fernando Adarraga Elizaran
de Hernani
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Fernando,
el benjamín de la familia de 12, era cuatro años mas joven que
yo. Por obvias razones, vivíamos en la familia, un régimen jerárquico (pecking
order, en ingles) y así teníamos hermanas y hermanos mayores que te
manejaban. Como yo era el numero 11 tuve que esperar a su llegada para
poder ejercer mi autoridad. Pero no tuve suerte. Fernando estaba protegido
por doña Benita, su madre, y punto y aparte.
Eso
si, era muy simpático [y se traía de calle a las neskas (chicas)] y como
su padre y hermano Juan Bautista, era musical y nos alegraban en todas las
celebraciones tocando el piano, o cantando canciones vascas. Al final de
la comida, el padre “atacaba”
el piano
con la marcha de Hernani mientras los demás
movíamos la mesa a un rincón y “remangábamos” la alfombra. Al acabar la
marcha, Juan Bautista empezaría a tocar música de baile al suelto. El
padre invitaba a la madre y luego nos uníamos todos. Los Mateos, nuestros
primos del piso de abajo, que yo sepa, nunca se quejaron.
Fernando tenía mucho amor propio y mucho coraje. Me acuerdo una vez que
nos enfadamos. Solíamos ir al colegio del Sagrado Corazón de San Sebastián
(a 10 Km.) en bicicleta (para ahorrar el transporte) y volvíamos para la
comida y vuelta al colegio. Ese día, como de costumbre, salimos del
colegio a las 6:00 y como nos enfadamos le dije que el se fuera por su
lado. No me apetecía ir con el. Salíamos de Sánchez Toca hacia Amara,
Anoeta y Loyola. De repente me di cuenta de que me estaba siguiendo y
aunque intente alejarme, se me acercaba y no podía con el y por fin empezó
a chupar rueda. A mi no me hacia gracia esto, así es que intente con todos
mi esfuerzo despegarlo.
Mi
última esperanza era la cuesta de Cinco Enea para entrar en la calle
Mayor, luego en el cantón dejando el taller de bicicletas de Pedro Zugasti,
el negocio de los Cuesta,la
fabrica de lejias
y el almacén de piensos, a la izquierda y el taller de fundición de Laburu
a la derecha. Por ultimo la llegada a la fábrica de chocolates, el final
de la carrera. Pues bien. Fernandito estaba todavía pegadito a mis
talones. “Enhoramala” para mi y enhorabuena para el benjamín.
Hubo otra persecución interesante pero esta vez fue con la DKW (250 cc) y
Fernando era el líder e intentaba escaparse de la policía motorizada,
también en DKW (500 cc). Llego Fernando a la fabrica a todo meter.
Aparco la moto y subió corriendo a la oficina a ver a su padre. No
haría ni un minuto, cuando
Hilario,
el policía,
llegaba y también se dirigió a la oficina.
Por
lo visto el policía se dio cuenta de la corta edad del motorista. --No
podías tener licencia de moto hasta los 15 -- le persiguió para detenerlo,
pero no lo consiguió. Se excusó diciendo que no quiso apurar demasiado
para evitar un accidente.
Mas
tarde le confesó a Don Luis que el chaval manejaba muy bien la
motocicleta. Fernando tenía 14 años entonces.
Tuvo que prometer
al
policía y al
padre que no conduciría más la moto “en la carretera” hasta que sacara
el carnet dce
conducir
y ahí quedó todo. Si, Fernando cumplió con
su
la palabra.
Fernando era muy inteligente y muy especial, así es que cuando tuvo que
decidir su carrera, paso por alto la recomendación del padre y hermanos
para hacer un curso de ciencias. Se enroló en la Facultad de Derecho de la
Universidad de Madrid. Así tendría más tiempo, razonó, para dedicarse a
sus otras tareas
extracurriculares.
Y
cuando todos los hermanos fuimos a hacer las Milicias Universitarias en
Infantería y Artillería en campamentos, el fue a cumplirlas en Aviación,
en Sidi Ifni, donde tenia mas confort
Reproduciré aquí unas líneas atribuidas a Fernando, tomadas de “Dinastía
Deportiva LOS ADARRAGAS”. Por Luis Pastor. Kirolak No 12 y
que expresan bien la opinión de los Adarragas con respecto al deporte:
“El
verdadero campeón, el autentico deportista, sale de las excursiones
domingueras con la familia, del ambiente deportivo y cultural que existe
en sociedades como la vasca o la catalana y no de una residencia o de un
laboratorio. Llegara un momento en que se olvidaran otra vez de los mitos,
que pocas veces son personajes humanos de la talla que pretenden
mostrarnos. Hay que volver a las reuniones a la salida del trabajo, y a
jugar con los amigos en el frontón del pueblo”.
“Suponiendo
que como el mas pequeño, era el mas débil de la familia, mi padre me
obligaba a ir y venir de Hernani a San Sebastián todos los días en
bicicleta, cuando estudiaba. Y recuerdo que mi primer campeonato a los
diecisiete años, que fue en Anoeta. El día anterior había hecho más de
cien kilómetros en bicicleta, salte con las manos llagadas y gane. Me
entregaron una copa y mi padre me dijo: <<Te ha pasado lo peor que le
puede pasar a un deportista, haber ganado sin tomarlo en serio”.>>
Como era costumbre en la familia, Fernando practicó “todos” los deportes.
El montañismo era muy popular porque íbamos juntos toda la familia. Y
ciclismo?:
Decían que los hijos de Luis nacían en bicicleta. Para los tres ya nos
balanceabamos
en
bicicletas pequeñas
de
dos ruedas; para los cuatro ya “montábamos” la bicicleta de adulto pero
con las piernas debajo del cuadro. En nuestros viajes al colegio, a San
Sebastián (40 Km. porque veníamos a casa a comer) ya dimos el equivalente
a dos vueltas al mundo. Juanito, Juan Bautista y Fernando eran los
mejores.
La pelota era otro deporte popular hasta el punto que don Luis y
don José construyeron un frontón utilizando una pared de la fábrica.
Los
veranos ir a nadar a Elorrabi y era también muy popular con nuestra
familia. No muchos venían a Elorrabi. No era costumbre. Y también íbamos a
la playa de Orio (en bicicleta) a pasar el día. Otra vez todos en familia.
Estoy hablando de antes de que se popularizara el ir a las playas. Que
tiempos aquellos!
Don
Luis nos prohibió los deportes de contacto físico. Decía que teníamos
demasiada sangre para ello. Conociendo nuestra afición al ciclismo siempre
nos desanimó
a competir, pues quería que hiciéramos una carrera universitaria y el
sabia muy bien cuanto tiempo llevaba el entrenamiento.
En cambiol
nos animó con el
atletismo y como a todos se nos daba bien, perseveramos en el. Y cuando
salimos del país vasco
parda
estudiar en
la universidad,
vimos que
el atletismo era muy
popular.
en Madrid
lo practicamos
Bernar, Fernando Juan
B. y un servidor
y en Valladolid José Luis)
Aparte del atletismo todos probábamos de todo. Balonmano (a once y a siete
jugadores), rugby, fútbol y hasta intentamos deportes nuevos como el
baseball.
Fernando se concentró en saltos de altura y con pértiga. Fue en esta
última modalidad donde se superó. Fue Campeón de España y Recordman por
muchos años.
Represento a España:
Medalla de Oro
en los Juegos del Mediterráneo en Beirut (1959)
Medalla de Plata en los
Juegos Ibero-Americanos en Chile (1960)
Copa de Oro en la
Competición Europea de Mónaco. Fernando gano la Copa de Oro en pértiga,
Según nos
contó, recibió la copa de manos de la Princesa Grace Kelly. Dice que quedo
muy impresionado.
Fue seleccionado para los Juegos Olímpicos de Roma (1960)
Era el tercer hermano en
conseguir tal distinción, pero una lesión seria de espalda, que sufrió
durante un entrenamiento, al caerse de cabeza, cuando la pértiga se rompió
en “pleno vuelo” y que no acababa de resolverse, le impidió prepararse
debidamente para una competición tan importante y con gran pena suya y de
su familia, tuvo que desistir del viaje.
Enlace:
80 años del Atletismo en
Hernani
por Evaristo Gonzalez Arrieta "Matxain" (seleccion)
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