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MADRID volver Dejé Hernani a los 17 años, camino de Madrid para realizar mis estudios de ingeniería en el ICAI. Como he dicho ya, continué jugando al balonmano con el SEU y más tarde con el “Plus-Ultra., a fútbol, alternado con el ICAI y con Cisneros. Jugaba la copa con un equipo y la liga con el otro. Recuerdo que un año recibí copa en ambas competiciones. También hice atletismo. Me gustaban el lanzamiento de jabalina y el salto con pértiga (antes que mi hermano Fernando pudiera hacerme la competencia). Pero nuestro entrenador italiano Mora, “alias “ostaculinis” (por el método que usaba para alargar la zancada) me aconsejó que mi futuro estaba en correr los 10 000 metros lisos que a mi modo de pensar, era muy aburrido dar tantas vueltas al mismo redondel. Ello me hizo abandonar el atletismo y aprender un nuevo deporte, el rugby. Colegios Mayores. Viviendo en los Colegios Mayores de la moderna y excelente “Ciudad Universitaria” a unos pasos de los campos de deportes era una ganga. Desde mi habitación, en el Cisneros, podía contemplar las pistas de tenis, los campos de fútbol y balonmano, de rugby y las pistas de atletismo. Por una temporada compartí la habitación con Battitt y Bernar. Luego pase al Nebrija, que estaba contiguo al Cisneros y donde Juan Bautista era el subdirector. Allí era fácil ir a entrenarse, salías vestido desde casa y muchas veces íbamos los hermanos juntos, animándonos uno a otro. No que esto hiciera mucha falta. Primera ocasión para ser jugador internacional, perdida. En Madrid, en mi segundo año, tenía 19, el Capitán Ortega, el “manager” de mi equipo de balonmano, me dijo que me hacía unos meses me había llamado a la residencia, para notificarme que había sido seleccionado en el equipo Nacional, para jugar los campeonatos del mundo en Berlín. Pero Juan Bautista que cojió el teléfono le dijo que tenía que consultar con el padre. Don Luis decidió que teniendo exámenes seria mejor no pasarme la noticia por aquello de “ojos que no ven corazón que no siente”. Que dolor! Balonmano a 7 (de sala) jugadores. La popularidad del balonmano a 11, decayó rápidamente cuando la nueva modalidad de a siete jugadores y en sala, llego a España. Mi equipo el Plus Ultra fue invitado a jugar el partido de inauguración. El capitán Ortega nos dio unas instrucciones sobre las reglas y allí fuimos. Se jugo en el frontón “Fiesta Alegre” y me acuerdo que la anchura del frontón no era suficiente para satisfacer las medidas reglamentarias, pero eso no importó. Jugamos igual. Es un juego muy dinámico y viril. Cuantas veces deseé que el balonmano fuera un deporte profesional para dedicarme del todo a el, en preferencia a los estudios. Pero ello hubiera sido en contra a la recomendación del padre que nos había explicado: Si tienes un accidente serio, se ha terminado tu carrera. Y si con suerte llegas a los 30 y pico te retiran. En cambio si tienes un título universitario, te lo puedes llevar donde quiera que vayas y contra seas mayor, mas te aprecian. Hoy en día, el balonmano de sala es un deporte profesional y olímpico. (Traducido del
Ingles):
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