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ZARAGOZA

   En 1954 traslade  mi residencia a Zaragoza para estudiar en la Facultad de Veterinaria y tuve la oportunidad de mejorar el estándar del balonmano regional hasta el punto de competir “honorablemente” en la liga nacional. Tuve también ocasión de ayudar al equipo femenino y a los chavales en dos colegios, La Salle y el Sagrado Corazón.

   Segunda ocasión para ser un jugador internacional, perdida.  Fue en esta ciudad donde me entere por las noticias del periódico que yo no podría sumarme al equipo Nacional de balonmano a 7 por motivos de estudios. La selección jugaría los campeonatos europeos en Suiza.

   El  Iberia de balonmano. Mi equipo era el Iberia con Anadón, el director del Teatro Principal, el manager del equipo que nos consiguió una beca del famoso pianista Iturbi, de Argentina. Entre los compañeros de juego hice buenos amigos. Uno de ellos era Alfonso Mateo Blanco que estudiaba por entonces medicina y como su padre se especializó en Oído, Nariz y Garganta. Muy pronto me hizo la competencia para ser el mejor jugador de balonmano de Aragón. Y me acompañó - estábamos fichados por el CDH - cuando el Hernani tenia un partido difícil. Copiamos el tren Correo el viernes por la noche. Jugábamos el partido el domingo y estábamos de vuelta en Zaragoza el lunes.

   Otro era Baturone, el hijo del Governador Militar de la Séptima Región, Baturone Colombo.  Estaba también Valdés, su padre era cirujano y me atendió generosamente, en varias ocasiones y cuando un jugador de medicina me empujo contra el asiento de cemento y me rompí la cabeza literalmente-  estuve en coma por dos días –me atendió en su clínica.

                     

   A la tercera la vencida, me imaginé. Cuando menos esperaba tuve una llamada telefónica de  la Federación Española de Rugby, para comunicarme que me habían seleccionado para atender un entrenamiento de rugby, en Madrid, de dos semanas, en preparación pare el partido contra la RAAF de Inglaterra.

   El día del partido me presenté al vestuario de Rugby a ponerme por fin la camisa roja. No hubo suerte, todas las camisas habían sido tomadas ya e incluso por gente a la que no había visto antes, Había tal follón y guirigay que no me fue posible enterarme de lo que pasaba.

   Salí a las estradas, vi el partido –nos dieron una buena somanta; sus jugadores “tres cuartos” eran demasiado rápidos para los nuestros--  y sin mas, me fui a la estación del ferrocarril para volver a casa. Aquí me esperaba un reportero para publicar la buena noticia de mi selección. Le conté lo ocurrido y sugirió: Agustin, será mejor que te invite a un trago! 

   En Zaragoza jugamos muchos partidos internacionales, contra equipos franceses y alemanes. Me acuerdo que el equipo de Stuttgart era muy bueno. Después del partido  invitamos a los jugadores alemanes a “Casa Félix” a comer tortilla de patata y bacalao, acompañado de un buen cariñena de cuba. Después de unos cuantos  “Salutem und pluriman Pesetas” y prosit, salimos a la plaza de la Independencia a bailar la conga alrededor de la policía de trafico. Los alemanes no se lo creían!

   Después de acabar la carrera de Veterinaria y servir de Alferez  en Zuera (Aragón) en el hospital de animales, volví a Hernani (1957) y tuve ocasión de jugar a balonmano de sala con el Amaikak-Bat de San Sebastián, bajo las ordenes de Sabino Adarraga (no relación) Quedamos Campeones de Guipúzcoa en la temporada 58 - 59. La foto esta tomada en Anoeta (San Sebastián)

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